Soldadito Marinero conociste una sirena, de esas que dicen te quiero si ven la cartera llena...así dice la canción y me acuerdo de él.
Así lo observaba, cuando caminaba su paso era calmado, siempre usaba una chaqueta corta, color beige, justa, a la cintura, nadie sabía de dónde venía ni de qué micro se bajaba, aparecía así, de pronto, serio como Magnum, su pelo dócil que no lo movían ni los huracanes de Valparaíso, cortado con un molde de casco militar, un bigote bien mantenido que más lo usaba para tapar sus dos paletas de conejo, bien afeitado donde percibíamos a metros su after shave Adam´s Brutt botella verde de 100cc., su pantalón de tela nos recordaba que la plancha la habían inventado hace 50 años, la línea media del pantalón color crema era tan notoria que si lo mirabas de perfil el soldadito marinero dejaba de ser tridimensional. Todo ello acompañado de unos mocasines color marrón muy parecidos a los de su jefe Julio Díaz Tapia, pero éstos eran con suela de goma, no se escuchaba al caminar ya que su balanceo era estilo culito respingón, ese estilo de caminar levantando el taco y forzando la punta del pie.
Como Julio Díaz, siempre con un bolígrafo en la mano pero la gran diferencia es que éste no era Bic de tapa azul, sino que era de metal, un Inoxcrom o Paper Mate, sinceramente creo que no sabía ni escribir, de hecho, el bolígrafo lo usaba para que estirásemos las manos, mientras estábamos formados, y con la punta del lápiz nos indicaba cuando las uñas estaban largas, o bien para mostrarnos que el pelo tapaba la oreja o sobrepasaba la camisa. Del soldadito marinero aclararemos algunas cosas, aunque mi intención de hablar de él es desviarme a su parte sentimental más pura, interna, emocional, el soldadito marinero tenía corazón y con ello descubrirán su origen y sobre todo, la leyenda. Como les contaba, aparecía intempestivamente por calle Colón, como si de pronto la carnicería de equino que había en la esquina del colegio lo escupiera (a que no se acordaban que en la esquina había una carnicería, y de equino), ahí venía él, con su caminar levantando los tacos hasta 45 grados, saludaba a la siempre alegre, jovial, dicharachera, extrovertida, jocosa, divertida, optimista y buena gente portera, era imposible evitar mirar su cara, y eso era una ley digamos 'parafísica' : Quien por la mañana no le miraba la cara tenía un buen día, por consiguiente, la mayoría teníamos un mal día. Ya hablaremos de ella. Pasaba el Soldadito Marinero directamente a Dirección, salía a los cinco minutos, se paraba a la derecha del July, eso indica subyugarse. y esperaba a que la formación finalizara. El brigadier mayor, generalmente era Julio Saray, muy alegre, yo diría más que la portera, y el Soldadito Marinero le indicaba que no diera órdenes hasta que el colegio estuviera en completo silencio, podían pasar hasta 5 minutos sin hacer nada, callados y muchas veces aguantando la risa. Los escuadrones se formaban por estatura, cada uno con su brigadier, estaba Juan C. Fuentes, Sandro Canessa, Juan Moreno y Luis Villanelo, y sin dejar atrás el escuadrón 0 o escuadrón de la muerte, donde el brigadier pasa de ser Eduardo Moreno ó Mario Morales. El Soldadito Marinero esperaba el silencio absoluto y autorizaba al Brigadier Mayor a dar las órdenes.
Siempre se especuló quién era, de dónde venía y sobretodo cuál era su objetivo, según la leyenda más verosímil se trataba de un Infante de Marina , en activo, que compatibilizaba su tiempo pituteando en el colegio, Otra bien creíble era su antepasado boina negra del ejército y otras leyendas no menos creíbles, Edecán de Pinochet que causó baja en un enfrentamiento con terrroristas, Buzo táctico especialista en minas nucleares, Espía de la guerra fría que huyó a Chile para evitar una tercera guerra mundial, Ex Guardia personal del Papa Juan Pablo II, General de la Legión héroe del desierto del Sahara occidental, Gran Jedi de la constelación El Almendral, Hermanastro de Buzz Light Year, Doble real de Erick Estrada en Cheps Patrulla Motorizada, Verdadero dueño de Kitt, el coche fantástico, Aunque yo siempre supe que era el quinto elemento de los cuatro fantásticos, o Meteoro, o Súper Ratón (así le decíamos por cariño). Pero no, todos equivocados, Una tarde de Mayo, agobiado por la formación a las 19:00 hrs, llovía finamente sobre el puerto, puse mi interés en saber quién era realmente nuestro instructor. Se rompen filas en el patio antes que caiga el aguacero y nos disponemos a salir, debía pararme, como punto de referencia, en la esquina de la carnicería de equino, para prevenir que desapareciese en ese punto, o era un Jedi del Almendral, o dueño de la carnicería de equino o se tele transportaba en el kiosco de la esquina. Nada de eso, continuó caminado vía Uruguay dirección Pedro Montt, lo debía seguir a no menos de 100 mts, no teniendo claro su origen, podía estar preparado para situaciones extremas de contraespionaje, El instructor dobla por Calle Victoria dirección Av. Francia (¿me siguen?), atraviesa el antiguo cine Tivoli, lugar donde se ponía un pequeño persa y sube hacia calle Independencia, estaba claro que sabía que lo seguía y me quería despistar, atraviesa Plaza Italia o Parque Italia, se ubica por la acera de enfrente, antiguo cine Metro, baja por Freire hasta Chacabuco, yo me quedo parado en un portal él mira hacia ambos lados y entra en el número 2862, un pasillo oscuro, de unos 15 metros, esperé 20 min.,pero yo no podía entrar, ni menos de uniforme, iba a ser muy reconocible, lo dejaría para otro día. Ese sábado siguiente desperté con la duda y la inquietud del sitio donde había desaparecido el Soldadito Marinero, más que sea un simple pasillo, no podía vivir ahí el Ser más estricto y serio del Colegio y responsable directo de la milicia Cousiniana. Bajé al plan de Valparaíso sobre las 20:00 hrs, era invierno, por lo menos para ser cómplice de la noche y en caso de que me descubriesen usar la excusa de estar perdido. Llego a aquel pasillo que por la hora ya no se veía nada y me dispongo a entrar, una puerta con las bisagras retorcidas por el óxido me impide la mirada al interior, la atravieso con pasos suaves para evitar tocarla y no se ve nada al otro lado de la habitación, era una sala con una mesa, un par de repisas y una nevera tipo Friggider que se encargaba de romper el silencio de aquel pasillo. más allá, dos puertas, que al acercarme y decidirme por una topé una silla e hice un ruido que pensé en salir corriendo, todo debía ser con absoluto silencio pero a la vez actuar rápido y tener la escusa en la punta de la lengua en caso de que me sorprendan. Al entrar en la habitación que decidí , solo se podía observar una cama tipo catre de campaña, una pequeña televisión marca IRT color naranjo de 14", un espejo de cuerpo entero empotrado en la pared de enfrente y un armario, parecía ser la sala de descanso de aquel boina negra que seguía. Salgo de esa habitación porque no había nada que me diera respuestas a lo que buscaba, dónde vivía o de dónde venía aquel Jedi del Almendral, y además con 14 años me daba terror que me cogiese por el cuello con uno de sus cuchillos depredadores y me torturase exigiendo saber por qué lo seguía. Tomé rumbo a la otra habitación que en realidad era otro pasillo largo, pero iluminado, con un pequeño tubo fluorescente mal pegado al techo y sujeto solo por un par de telarañas, un suelo inclinado donde cada baldosa pareciese que impedía el paso al intruso, tomo un poco de oxígeno y sigo a paso suave, casi a la mitad del pasillo se oye una música un tanto alegre, pero su sonido era un tanto raro , que parecía que estuviese saliendo de una sala insonorizada, como cuando escuchas con los oídos con agua, al fondo una cortina gruesa, alimento de polillas y telón de la sorpresa más impactante de mi vida.
Antes que les cuente mi impresión y qué vi realmente en aquella sala, les recuerdo que mi intensión es que vean y recuerden al Soldadito Marinero pero en su parte más íntima y sentimental. En el colegio era el símbolo de la crueldad y ahora demostraba claramente el motivo de su rudeza, de su preparación militar, recordarán entonces que nuestro instructor se deshacía por una profesora del colegio, 'cuyo nombre no quiero acordarme', (digamos profesora para despistar) nosotros con 14 años teníamos prohibido mirar una chica, algo tan normal a nuestra edad, pero ellos, o él, no tenían prohibido hacerle risitas con su bigote recto, caminar delante de ella como un pavo real y presumir de su hombría, su marcialidad y su poder delante de nosotros, castigándonos, humillándonos. Una tarde, mientras venía del baño, me acerco al portón verde de calle Colón para ver un momento la civilización y su desarrollo demográfico sobre las 16:00 hrs más o menos, en aquella época de represión nuestras clases eran de tarde, y al mirar por la rejilla de los prisioneros al exterior logro apreciar su dócil cabellera justo al otro lado de la puerta, estaba con ella, coqueteando tal como lo hacía yo con mi amor de patio, sonreía con una mano en el bolsillo (y pensar que el caradura nos castigaba si osábamos poner un dedo en el bolsillo). Entremetía sus dedos en su pelo, un acto nervioso propio del galanteo animal (así notaba que su pelo al estirarlo tapaba el cuello de la camisa y el caradura nos daba 20 flexiones de brazos por cubrirlo). Caminaba al rededor de la chica levantando las rodillas y con sus dos puños metidos en las axilas, simulando un aleteo (y el caradura nos castigaba si hacíamos el ridículo en la calle y él estaba haciendo lo mismo). Se abría el cuello de la camisa hasta el pecho, doblaba sus brazos tocando sus bíceps y sus tríceps partiendo nueces delante de ella (y a nosotros el caradura no nos dejaba soltar el primer botón de la camisa). Mientras hacías este ridículo inmenso intentando ligar, solo alcancé a escuchar, por tanto ruido de los trolebuses, que él también tenía una mascota llamada barby y que aunque parecía rudo y enérgico también tenía su corazoncito (si grupos no le faltaban).
El instructor, nombre y apodo temido en el colegio, tenía tanto poder como un inspector, bueno, en esa época nos gritaba hasta la vieja de la puerta, el pelado enano que venía a buscar la maleta del dinero, la secretaria de dirección, la vieja momia de la caja, el Pedro, nos cacheteaba la tía del Kiosco, y hasta el peladito jesuita a algunos les hizo contar sus pecados de rodilla. Muchas veces vi al soldadito con una marcada palidez facial, un tanto triste, melancólica, buscaba a su amor por ahí entre la sala de profesores, Dirección, Secretaría, o incluso, una vez lo vi entrar en la biblioteca ¡vaya susto! ¿Él a leer un libro? , no, solo buscaba, disimuladamente, su media naranja. Y parecía triste, como cuando una persona está insatisfecha, amargada, como cuando quieres dar un vuelco a tu vida y algo te lo impide.
Volvamos entonces a Chacabuco 2862, 20:52 zulu, y me dispongo a cruzar aquella cortina gruesa y hedionda. Ya la música era perfectamente audible, entre cumbias, merengues que destrozaban mi oído de pronto un foco potente ilumina una chica, un traje de lentejuelas brillantes reflejan una bailarina que , dada la oscuridad, se veía preciosa, caminaba al ritmo de la música con un bastón, su malla transparente solo tapaba lo imaginable, cuando ya mis ojos se pudieron reponer del cambio brusco de oscuro a luz, comencé a divisar y a entender aquel lugar, mis respuestas comenzaban a tomar sentido y está claro que el destino no falla en la estadística, 'todo Marine es putero' y es ahí donde venía a mostrar su rudeza. Pude apreciar un par de personas sentadas en unas mesas, atendidos por unos garzones de ropa negra, pude mirar al fondo una barra de bar donde un tipo se apoyaba en sus muñecas un tanto aburrido. Como pude, caminé un par de pasos y logré sentarme en una mesa vacía al costado de la entrada, cuando se me acerca un garzón a preguntarme qué deseaba, y me recuerda que jóvenes no pueden estar aquí, mi respuesta fue inmediata, estoy esperando a mi hermana que está bailando, se sonrió y me contestó: ¿entonces qué te sirvo?, ‘una Coca-Cola por favor’, le respondí. Debía aprovechar esos minutos de confianza antes que terminara el show para que no me descubrieran, mi vista intentaba mirar a nuestro Jedi del Almendral, al Comando, al rudo boina negra que ahora había ascendido al grado de putero, pero no lo veía por ninguna parte, veía solo siluetas, solo podía apreciar personajes de bigotes pero que no se veían tan rudos como él, tenían más pinta de accionistas de la Caleta el Membrillo. Ya pasaban 10 minutos y si no lo descubría por ahí tendría que cancelar la misión, aparte del tiempo perdido, del riesgo corrido y de la oportunidad de no hacerle más caso cuando me castigase con la condición de contarle al colegio donde aguaba sus penas, con chicas pecadoras. Desilusionadamente me intente levantar para salir cuando otra canción más pegajosa abre de nuevo el show y pensé rápidamente, ya que estoy aquí veo dos minutos a estas chicas guapas y me largo. Saltó al escenario un bombón, unas botas hasta la rodilla, estilo Xuxa, unos tacos que no cualquiera podía equilibrar, por lo menos 50 cms. tras su malla transparente una plumas que revolvían el aire hasta donde estaba yo, con su mano izquierda sujetaba la mano de un chico a pasos lentos y al ritmo de la música y con su mano derecha un pequeño antifaz con un palillo cubría su cara completamente, era la reina de la noche, desde donde yo apreciaba era realmente una reina, se veía hermosa con su traje de brillantes, con mucha destreza movía sus grandes tacones estilo Gene Simmons de Kiss, giraba, , el chico bailarín la cogía de la cintura y la llevaba con mucho cuidado por todo el escenario, era preciosa!. ¡Con ustedes! Barbydrag, hasta el nombre era hermoso, ¡La reina de la noche! gritaba el animador de 4ª categoría, ¡Divina de la muerte! , Era le reina indiscutida! Porque, al parecer, llegué al final del show y ella ya cerraba el espectáculo. El chico acompañante le pasa el micrófono y sin quitar su otra mano de la mascarilla comienza a cantar; Su voz no era muy buena pero su belleza podía dejar pasar ese obstáculo y comenzó a cantar "Arroz con leche me quiero casar con un señorito que viva en el Plan, que sepa coser, que sepa bordar, pa que así me haga los trajes de Drag" ¿Drag? ¿trajes de Drag? ¡Qué xuxa! exclamé onomatopéyicamente. Tenía que buscar esa palabra, en 1983 esa palabra no era conocida pero por mi hambre de dudas debía saber qué significaba. Saqué de mi bolsillo un dispositivo transreceiver de 16 bit con solo 8mb de RAM por aquellos años, que me permitía tener una conexión peer to peer, si todo resultaba como esperaba a esa hora podía tener sobre mí el paso del satélite AMSAT e intentar conectarme a él para verificar esta información, siempre y cuando el efecto Doppler del satélite me lo permitiera. Con la suerte que me caracteriza enrollé un trozo de cable de cobre, que siempre llevo en el bolsillo, a la tapa de Coca-Cola que me había traído recién el garzón y lo lancé hacia la puerta, con ello obtendría una mejor recepción de los datos. En efecto el significado de Drag no se hizo esperar directamente desde la Wiki de Londres 23: "Reinona o Drag Queen es un hombre o mujer que se viste y actúa como una mujer exageradamente, de forma provocativa y para dar más efecto cómico, dramático o satírico. Es una forma de transformismo con fines primordialmente actorales o de entretenimiento en espectáculos públicos." ¡Pero qué sitio! donde me he venido a meter, sorprendido y boquiabierto la miro otra vez y sin entenderlo, dada su belleza, sus manos pasaron a ser de finas a gruesas con bellos en las falanges metacarpianas, sí ¡es cierto!, que el que más mira menos ve, ya podía apreciar sus detalles, su malla transparente acusaba unos cañones en los muslos que ni la cera más fuerte podía quitar, la ingle era cómplice de un engaño bestial para ocultar un prominente paquete contorsionado, ¡Dios!, ¡pero qué detalle! Ese detalle me quita la respiración exclamando un vanal chilenismo ¡conchesu…! encajado en el sujetador , en la parte del seno (seno es la profundidad que hay entre dos pechos ) ahí tenía encajado un bolígrafo de metal, un Inoxcrom o Paper Mate, cuando mis piernas comenzaban a temblar Barbydrag se quita el antifaz y deja asomar sin descaro, ahí, frente a mí, sus bigotes rectos y una sonrisa con sus dos paletas de conejo. ¡Era Él! Aquel, nuestro rudo instructor, Libertador de la Guerra Fría, gran GIA&GOE del salón de actos, Jedi del Almendral, Mariscal de campo del July, Rudolph Hess del escuadrón 0, aquellas finas piernas eran sólo una ilusión óptica de las luces estroboscópicas, las plumas ocultaban su ancha espalda, un tupé estilo codorniz bañado en gel ultra fuerte y zumo de limón para levantar aquel pelo rebelde decorado con una cinta a media nuca, labios pintados, piel de la cara color albaricoque para ocultar una barba cerrada bien afeitada y cuidada con Adam’s Brutt botella verde de 100cc.
Antes que encendiesen la luces debía arrancar de ahí, coger mi transreceiver pero mis piernas temblorosas no obedecían porque mi mezcla de miedo y risa no podían emprender la retirada, aquel Drag Queen, reina de la noche, se transformaba en Chacabuco 2862, era su liberación total, ahora podía entender su desilusión, su amargura, su estado de ingravidez mental por querer demostrar quién realmente era pero con dureza extrema, ahora entendía que todo Drag Queen se pone el nombre de su mascota. Una vez fuera de ahí, ,mi mente revolucionada intentaba calmar las ideas, ese sería mi secreto y me lo llevaría a tumba, jamás podría confesar aquello, jamás podría revelar la doble vida de un hombre que por rudo y estricto que sea , era correcta, jamás, jamás, jamás!., para ello, con un helado debía enfriar mis pensamiento.
Fue un lunes de infarto, verlo parado ahí me lo imaginaba con sus botas de Gene Simmons, su malla de brillantes y me lo imaginaba tomado de la mano del brigadier Mayor. Como ningún otro día del año, el Soldadito Marinero nos saluda a todo el colegio, con voz de mando, con voz de hombre, con voz de macho: ¡Colegio Carlos Cousiño! ¡Buenas tardes!, y respondemos todos a coro…en una sola voz que se escuchó hasta en Playa Ancha.
¡¡ BUENAS TARDES BARBYDRAG !!
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