sábado, 10 de abril de 2010

¡Odio esta canción!

Sigo sin saber lo que piensa, pero puedo entender lo que siente, tampoco soy un maestro pero soy hombre... En 10 minutos bajaríamos desde el 3er piso del edificio del colegio, en aquella tarde fría de abril, después de habernos reunido todos con nuestros respectivos profesores jefes en las salas de clases. Era nuestra primera fiesta-cine del año y la pasaríamos junto a las chicas de nuestro colegio, obviamente, todos andábamos con ropa de calle, o sea, era un acontecimiento más que importante para los hombres.
En esos precisos momentos, terminábamos la merecida charla de nuestro profe Ramón Ramírez con las recomendaciones de siempre, comportarse como caballeros con las niñas y bla, bla, bla.. Sin querer, a mi derecha, vi cómo Joselito se secaba sus manos húmedas en su camisa de seda, obviamente con el frio que hacía, su sudor era más bien nervioso. Mordía su dedo gordo de la mano derecha y no paraba de refregarlas contra su ropa, una situación que me puso en alerta dado el carácter rudo y frio de Joselito en aquellos años.
José Contreras, Joselito, vestía camisa de seda blanca alba con un corbatín de hilo negro de donde colgaba una Estrella de David de oro de 84 klts. jeans Ellus de la época, color azul oxidado, botas vaqueras de piel de vaca con punta de acero inoxidable, reloj de oro de Lotusse, anillo de perla negra de Siberia y un abrigo fino de piel de Ante color crema, con el corte perfecto a su altura, y lo más importante, su sombrero de buey negro con rayas de cebra de la sabana africana, regalo de su abuelo, oriundo de Dallas, que se lo había enviado directamente al colegio por LAN Courier a fines del año anterior. Estaba claro, había venido con su pinta más sencilla por los nervios que veía en él, observé que no deseaba sobresalir mucho.
Mi pregunta fue inmediata e inocente ¡Qué xuxa le pasa a Joselito! Nunca fuimos tan amigos, hasta ese momento sólo nos unía el colegio, además, su carácter serio y matón no iba conmigo, sólo con los más desordenados. Rara vez hablábamos algo, algún cruce de materias o dudas pero siempre eran cortadas por los abruptos cambios de carácter de Joselito y hasta ahí llegaba la conversación.
También hay que tener en cuenta su estado atlético, tenía una espalda talla 50, que para aquellos años era mucho, y unos bíceps con los que podía partir nueces, en educación física le apodábamos 'el croissant' por su aspecto de los dos brazos inclinados hacia adelante como sacando músculos, claro está que se lo decíamos en broma, todos lo respetábamos mucho.
El se dio cuenta que noté su nerviosismo, e inmediatamente giré mi cara para evitar que se molestase, además, que fue un gesto involuntario. Cruzaba sus piernas y estaba claro que el nerviosismo ya se trasladaba a los esfínteres, no por el olor que podía estar generando Joselito, sino porque se notaba incómodo en la silla de clases. También pensé que podía ser una diarrea fulminante la causante de su sudor, a todos nos ha sucedido alguna vez, pero mi alto coeficiente intelectual, dada la alta ingesta de leche materna hasta una edad avanzada, me dejaron claro que Joselito no se cagaba biológicamente, sino que se cagaba psicológicamente. Biológicamente, tu cara se desencaja como una ensalada de muecas y tu labio inferior se retrae, como si estuviera unido al culo, porque te retuerces y te muerdes el labio inferior, ignoro el por qué de ese movimiento, además las manos van directamente al estómago, las piernas no se des-cruzan en ningún momento para evitar el destape y dejar literalmente 'la cagá'.
Por ello estaba claro que Joselito estaba nervioso por algo, no podían ser las notas, porque acabábamos de iniciar el año. Debo averiguarlo.
Vamos viendo, qué le puede afectar a un matón como Joselito. ¿Amenazas? ¡Imposible!, él era más choro que todos nosotros juntos. ¿Dinero? ¡Imposible! él tenía más dinero que todos nosotros juntos. ¿Colitis? ¡Imposible! ya se habría cagado. Lo único que me quedaba por confirmar era un posible lío de faldas. Joselito, aunque su aspecto era rudo, tenía una gran aceptación entre las mujeres, más aun, era pudiente económicamente y eso más las atrae, así es que chicas no le faltaban.
Bajando el edificio principal, veo que Joselito se retrae un poco del grupo, era algo notorio porque antes todos lo seguían a él. Entusiasmados la mayoría con ver las chicas en el salón de actos, casi pasó inadvertida esa actitud de Joselito, algunos golpearon su hombro como diciendo ¡venga machote! ¡Vamos a conquistar! Casi doy por sentado que se trataba de un lío de faldas, ya su cara se desfiguraba y podía ver el semblante de un nervioso crónico por lío de pierna suave. Más de alguna vez me he sentido así.
No estoy en este mundo para ayudar a nadie en este tipo de problemas, sólo fue mi intuición masculina la que daba por sentado los motivos nerviosos de Joselito, pero de ahí a ofrecerle ayuda psicológica ¡ni ca...! ¡Si yo también quería ver las minas!
Me dispongo a adelantarlo en la escalera y olvidar el tema, cuando siento su gruesa y pesada mano sobre mi hombro derecho y me dice con voz fatigosa 'Yuri'!!
Primero pensé que se desmayaba, y me dice "Por qué me mirabas en la sala de clases", "Te has dado cuenta que algo me pasaba", "Has sido el único que notó mi intranquilidad"
¡Sí!,- le contesté, "Pensé que estabas enfermo", "pero luego me di cuenta que tu problema era otro".
"Crees saber qué me sucede" me increpa con los ojos hundidos. "Creo que sí" le contesté. “¿Es por una chica verdad?”. ¡En efecto! me respondió, "no te lo ocultaré", "A quien primero se lo quise plantear fue a ti, dada tu experiencia con las mujeres, pero no me atreví por si te burlabas de mi. Además eres el único que ha conseguido tener entre sus brazos y derretir el corazón de la tía del kiosco, la mujer más deseada por todos y es algo que yo nunca lograré".
Joselito ya me estaba asustando con tanta deferencia hacia mí, yo siempre fui un chico tímido y no besaron mis labios vírgenes hasta fines del 4º medio, así es que tanta experiencia, que él decía, no era cierta.
De pronto cae Joselito, dada sus largas botas piel de vaca con punta de acero inoxidable, entre los escalones resbaladizos por la llovizna de aquel otoño, yo sólo atiné a sujetarlo de su chaqueta larga, si hasta el sombrero de cebra voló por el aire.
¡Yuri! por favor, necesito de tu ayuda, mis nervios ya no dan más de tensos y me cuesta mucho soportar esta situación. Pagaré todos tus consejos y todos tus servicios. Ya me empezó a asustar porque al hablar de servicios, me da mala espina, lo siento Joselito pero a mí me gustan las mujeres y mientras sea guapo y simpático no pienso pagar ni recibir pagos por servicios de nadie, tengo mis principios bien puestos. ¡Qué hablas imbécil! -se molestó Joselito, yo no me refiero a eso, además a mí también me gustan las mujeres. Me refiero a que toda la ayuda que me puedas dar para salir de esta situación la recompensaré económicamente o lo que me pidas.
Pasó por nuestro lado el profesor jefe y nos preguntó por qué no bajábamos, le dije que esperaríamos un momento porque a Joselito le dolía el estómago. "Ven" - le dije - "Vamos un momento a la sala y me cuentas qué te sucede". Se sentó en el primer asiento y yo me quedé parado en la tarima, al lado de la pizarra, y revienta en llantos, "Si quieres llorar, te puedo dejar un momento solo, si quieres hablar, te puedo escuchar" No - me contestó - son sólo los nervios acumulados.
Te hablaré de ella, pero no puedo decirte el nombre, es nuestro pacto secreto. Mirando el infinito a través de las ventanas del edificio hacia los cerros porteños llenos de chalets, me contó: No sabía, de tristezas, ni de lágrimas, ni nada, que me hicieran llorar, yo sabía de cariño, de ternura, porque a mí desde pequeño, eso me enseñó mamá, eso me enseñó mamá, eso y muchas cosas más yo jamás sufrí, yo jamás lloré, yo era muy feliz, yo vivía muy bien Yo vivía tan distinto, algo hermoso, algo divino, lleno de felicidad yo sabía de alegrías, la belleza de la vida, pero no de soledad, pero no de soledad, de eso y muchas cosas más yo jamás sufrí, yo jamás lloré, yo era muy feliz...-.¡Para el webeo Joselito! -le dije- esa es una canción..Pero me ignoraba...y comenzó a gritar -Yo vivía muy bien Hasta que la conocí, vi la vida con dolor, no te miento fui feliz, y aunque con muy poco amor y muy tarde comprendí, que no le debía amar, porque ahora pienso en ti, más que ayer, mucho más (bis) ...Joselito, fuera de sí, y con los ojos blancos no dejaba de recitar a gritos, creo que la fiebre, producto de su estado nervioso lo tenía con convulsiones charras-mexicanas y no podía reaccionar. -Yo jamás sufrí, yo jamás lloré, yo era muy feliz... pero te encontré Yo no quiero que me digas si valió o no la pena el haberte conocido porque no te creo más y es que tú fuiste muy mala si muy mala conmigo por eso no te quiero, no te quiero ver jamás - Lo cogí de la solapa y le di 2 bofetadas ¡cállate weón!- le grité- Me vas a contar o no...por fin reaccionó, se puso a llorar y comenzó a hablar.
Debo juntarme con una chica, ella cree que soy un hombre experimentado, llevamos poco más de un mes y me ha dado un ultimátum, tenemos que hacer el amor hoy por la noche, en su casa, pero jamás he estado con una chica, es más, nadie ha abierto mi caramelo, nunca he sacado a pasear el perro, nunca he sacado el canario de la jaula, ni yo tampoco nunca le he hecho cariño al gato, -¡¡Ya para!! - le dije, ¡si ya te entendí! ¿Y qué quieres que haga yo? - le contesté- "Quiero que me des unos consejos, porque si no cumplo, se reirá de mi y le contará a todo el colegio". Un día que estábamos solos en el salón de su casa, me quise hacer el chistoso, puse un tema de 'La Noche' y me puse a bailar al ritmo del amor, pensé que sería la oportunidad de tirar la vergüenza por la ventana y no sufrir un gatillazo por el nerviosismo, pero lo único que descubrí fue que era súper buena para reírse. Ya no sé qué hacer, creo que si esta noche no resulta comenzaré a pedalear en la bicicleta sin asiento. ¡Estoy perdido!
Cálmate Josete - Le dije - Presiento tu desesperación y también veo que te pescan menos que a un Mapuche. Creo que ya no te puedo dar un consejo profesional sino más bien personal, además, ¡Cómo se te ocurre ponerle un tema de La Noche a la mina! ¡Tan rasca! eso indica que estas muy desesperado. Escucha, toma nota, pero tendrás que hacer lo que yo te digo. Una de mis canciones favoritas para hacer el amor es Skin Trade de Duran Duran, ¿La conoces? - Sí, me contestó, Pues debes conseguir el cassette urgentemente, yo no te puedo prestar el mío porque esta noche tengo cita, y debes ponerlo en el momento preciso y a todo volumen. La clave no son los temas lentos, sino el ritmo. Esta canción posee una letra clara, en inglés británico, que la puedes cantar sin ser un cantante y la música es idónea para hacer un baile previo por parte tuya o un sugerente striptease por parte de ella. Además, el tema posee unos cambios de ritmo de súper-lento a lento con el que puedes trabajar las caricias, los juegos y las cosquillas suaves sin posibilidad de que ella se distraiga, sobre todo en la parte del coro. Debes acariciar su pelo, sin tirarlo, es sumamente importante, y recogerlo con ambas manos para despejar su cuello, es por donde encontrarás la puerta que esconde el perfume de su piel. Recuerda juntar sus palmas, de frente con las tuyas, pero sin tocarlas, ese es el termómetro con el que puedes percibir a qué nivel va, hasta ese momento, el calor de su cuerpo. Si doblas sus manos hacia atrás con tus palmas, suavemente, y las unes por atrás de su cintura, verás que cierra los ojos y doblará su cuello ligeramente, es porque estás justo en la parte de la canción que dice "Would someone please explain, the reason for this strange behaviour". No debes quitar su ropa, ¡ni se te ocurra! la ropa debe caer con el baile, suave, si eres hábil sabrás que el sujetador se suelta con una sola mano y sólo con dos dedos, ¡anota bien!, ¡¡'se suelta'!! El sujetador no se saca, debe caer solo. Tócala, pero no la toques, si eres capaz de entender esta contradicción sacarás aplausos y si eres capaz de entender lo que ella quiere con el calor de su aliento, ni se te ocurra tocarla, es porque las empanadas están en la puerta del horno y no se pueden quemar y ella está ‘a punto de caramelo’. Hasta aquí debes llegar, quédate quieto, todo lo demás lo hará ella. Como estadística, te puedo contar que con todas me ha funcionado, excepto una, que no te diré el nombre.
A estas alturas, a Joselito ya le había vuelto el color, no sé si porque se calentó con el consejo o porque ya se sentía mejor. Me dio las gracias diez mil veces y me ofreció lo que quisiera, pero sólo le exigí que me tenía que contar al otro día cómo le había ido.
Bajamos al salón de actos, aquella tarde daban la película Flash Dance, me senté con mis amigas y , desde lejos, pude apreciar que Joselito había vuelto a ser el que era, un galán conquistador, se reía con su grupo de amigos, tiraba bromas y se levantaba su sombrero y me gritaba ¡Maestro!
Finalizada la gala, debía juntarme con mi nueva chica, la había conocido hace unos días, era de un curso más bajo que el mío y tenía un apellido extranjero, muy conocida por lo demás. Me acordé de Joselito y pensaba, ¿Cómo tan weón? ponerse tan nervioso por un momento así, si yo también pasaría por lo mismo en unas horas más y estaba de lo más contento. Pero no la encontraba por ninguna parte, seguramente ha salido del colegio con sus compañeras. Además que me retrasé en bajar dándole consejos. Como no me importó mucho, me fui con mis amigas de siempre Viviana y Marcela que me estaban esperando, con una melliza en cada brazo, salimos del colegio rumbo a Pedro Montt.
Aquellos años, nuestro centro de reunión eran los juegos Delta, que estaban al llegar a Plaza Victoria, jugamos un rato, comimos unas papas fritas y caminamos por calle Condell. ¡Qué hermosos recuerdos! y ¡Qué sanos éramos! Pasé a dejar a mis mellizas a la parada del bus y luego me fui a casa. En el recorrido hacia la casa de mis abuelos, por Av. Colón, paso frente al colegio y me puse a pensar ¿Dónde habrá estado esta chica? si quedamos de juntarnos en el Salón del colegio para ver la película y luego no iríamos a su casa. Me saltó la duda que tal vez podría andar con sus amigas buscándome por Pedro Montt, y como no me gusta quedar con las dudas, me bajé de la micro. Antes de ir en dirección al centro, me pongo en una cabina telefónica para llamarla y confirmar si no está en casa, así no pierdo el viaje...meto una moneda de $50, marco ...2..5..9..8..8..8...y escucho: "Would someone please explain, the reason for this strange behaviour"..Aló? 

http://www.youtube.com/watch?v=oNU61nS0TTY


Casi me hago Rapa Nui

Mientras estudiaba mi carrera en Valparaíso, una tarde que no tenía clases, me quedé en el laboratorio de informática preparando una tarea de Transmisión de datos. De tanto pensar, paré un momento y me fui a la cafetería por un refresco y a leer un rato la prensa. Entusiasmado en la página del chiste de Pepe Antártico, entran a la cafetería un grupo de estudiantes de Rapa Nui, 3 hombres y 4 mujeres, todos morenos obviamente, una gorda de pelo corto, otra de pelo largo y liso con cara de Moai, otra que yo creo que era del Cº Placeres porque no se callaba nunca y la cuarta chica, me llamó suavemente la atención, hablaba muy poco pero en rapanui, su piel no era tan morena como sus compañeros, pero su pelo era rizado y al ver un pelo así mis ojos tardan más de lo normal en cambiar de dirección. Ella notó que mi vista no dejaba de apuntarla y bajó su mirada, sin duda se sintió observada.
Dos chicos y dos chicas se retiraron, despidiéndose en rapanui, y en la mesa quedaron la chilena revoltosa, la chica de la que les hablo y un joven. Precisamente, en mis clases de transmisión de datos debíamos entregar un proyecto y el mío se trataba de un dispositivo modulador de onda media que recibe dichas ondas y las transforma en código de lenguaje dinámico. Con un mini procesador, este código lo transforma en un simple ASCII y con una base de datos on-line mostraba el texto por una pantalla de cristal liquido, vamos, algo fácil que cualquier persona lo podría fabricar.
Me acordé de mi trabajo y pensé ¡Qué mejor oportunidad para probar mi proyecto con intentar traducir lo que hablaban los rapanui! Fui corriendo al laboratorio, me descargué una base de datos de lengua rapanui y me devolví a la cafetería. Sin darme cuenta, mientras preparaba mi aparato regulando el volumen de alcance y un par de parámetros más, veo que ella me estaba mirando, enciendo el dispositivo y el joven le dice a ella: "El peito taju-goso" y mi dispositivo muestra en la pantalla "Qué miras tanto a ese chico" Ella le responde: "Ya gote -o por el conti" "Yo no miro a ese *conti" (*conti= así nos llaman a los chilenos). ¡Qué sorpresa!, estaba traduciendo en onda media la lengua rapanui! esto significaba un 7 en el proyecto, pero claro, ¿y si la traducción no era correcta? debía confirmar con un rapanui parlante si lo que traduce es correcto.
Era tanta mi alegría que me acerqué a la barra a pedir una coca-cola light, cuando buscaba mi dinero en el bolsillo, unas manos finas, de uñas largas con brazaletes color bronce estiran un billete de $1000 y ella dice "Yo invito".

Ella ¿Cómo te llamas?
Yuri Yuri (obvio)
Yuri ¿Y tú?
Ella Ta-riko i Tu pope-ete
Ta-riko ¿Tu nombre no es chileno verdad?
Yuri No, es un nombre Ruso
Ta-riko ¿Eres Ruso?
Yuri No, soy chileno, es una historia muy larga
Ta-riko ¿Y qué estudias?
Yuri Informática
Yuri ¿Y tú?
Ta-riko Turismo (obvio)
Mis ojos se clavaban en su pelo, con ganas de meter mis dedos y enredarlos en todos sus rizos, pero debía comportarme y seguir la conversación.

Yuri ¿Nos sentamos?
Ta-riko bueno, en tu mesa
Yuri ¿Cuánto tiempo llevas aquí?
Ta-riko Es mi primer año
Yuri Pues es primera vez que te veo
Ta-riko Yo a ti también
Yuri ¿Todos los días eres hermosa o sólo cuando yo te miro?
Ta-riko Creo que sólo cuando tú me miras.
Seguíamos conociéndonos y yo con mi dispositivo encendido, no sabía qué decirle para ver si la traducción era correcta. En ese momento se acerca el chico de su mesa y le dice: "La kro-mi Te -deja i a pati-ta no-má" y mi dispositivo muestra "Se hace tarde, nos vamos”. Ella le contesta: "Peito pa-ti" - "Ya voy" Sutilmente le pregunté ¿Qué te ha dicho? y ella, con una sonrisa hermosa me dice: "Que se nos hace tarde para irnos". Estaba eufórico, lo había conseguido la traducción era correcta y ya sólo debía perfeccionarlo.
Sin embargo, ella antes de irse me dice ¿Nos volveremos a ver? ¡Tate! me dije: este webito quiere sal. No me perdería esta oportunidad le dije, un monumento así, me gustaría explorarlo entero. Con eso, Ta-riko i tu pope-ete quedó paralizada.
Nos seguimos viendo las semanas siguientes, caminábamos por la costanera hacia Playa Ancha o hacia Viña del Mar, mientras caminábamos de la mano me preguntaba si yo era de Valparaíso y le dije, No, soy de Santiago pero Yo no he sabido nunca de su historia, un día nací allí, sencillamente. El viejo puerto vigiló mi infancia con rostro de fría indiferencia. Porque no nací pobre y siempre tuve un miedo inconcebible a la pobreza. Hablas bonito, me dijo, ¿y qué más sabes? Que en 1536 Juan de Saavedra le puso ‘Valparaíso’, el nombre de su pueblo natal, Valparaíso de Arriba, en España. ¿Y sabes algo de Rapanui? Y ahí me dio en clavo. Mi opinión con respecto a Rapanui siempre ha sido un tema delicado. ¿De verdad quieres saber qué opino de Rapanui? le dije a Ta-Riko ¡Sí! me contestó ella, ¿Me prometes que no te enfadarás si te doy mi opinión? Me miró sorprendida y me confirmó que no se molestaría.
Mira primero te lo plantearé si yo fuera Rapanui. ! ¡Espera! - me interrumpe - hagamos un juego, mientras sentados en unas rocas de la antigua playa Recreo, me dijo párate en esa roca más grande y te pondré un nombre Rapanui, así nos entenderemos mejor, ¿Te pones tú el nombre o te bautizo yo? me dijo con su sonrisa blanca y su rizos al viento. ¡Vale! le dije - me bautizo yo mismo. "Por el poder que me ha encomendado Make-Make, cambio mi nombre Ruso por el rapanui 'Te piteo tuano'. Inocente ella me grita, 'Bienvenido Te piteo tuano!. ¡Vamos Te piteo! qué opinas de Rapanui. Te piteo tuano con la roca más grande le dije: Exigiría la independencia de mi pueblo, no pertenecemos a Chile ni a nadie más que a nosotros mismos. ¿Y de qué vivimos? me dice Ta-riko - con rostro triste - si nuestra isla es muy pobre y no se autoabastece. Ahora viene mi opinión como chileno. En 1888 se anexó tu isla a Chile, pero no se vendió, yo no te siento parte de mi cultura porque no perteneces a mi pasado como el pueblo mapuche, somos físicamente distintos y tu tierra no pertenece a nuestra geografía. Cuando los anexaron fueron por motivos netamente estratégicos y no han reconocido tus derechos hasta un siglo después.
Hoy, Rapa Nui, exige medidas de control migratorio y cualquier medida que soliciten es poca, porque es un entorno muy frágil. ¿Que pertenezcan a Chile y que tengamos libre derecho de circular y quedarnos? pues ¡No! Porque ellos no son parte nuestra, son de otra constelación y si por ley nos pertenecen, debemos protegerlos, es un tesoro que debemos cuidar y tenemos que estar orgullosos de que ellos nos permitan ser parte nuestro.
Los hemos dejado de lado, solos, en la mitad del océano, los tenemos mal abastecidos, sus hijos deben venir a estudiar aquí, el 10% del cobre que le damos a Defensa debemos darlos a Mapuches y Rapanuis, porque es nuestra obligación preservar sus culturas, y más encima queremos ir a meternos allá, a vagabundear, a delinquir, a dañar su entorno, a sobreexplotar su demografía. Así perderemos los Rapanui, si no los protegemos de nosotros mismos, los perderemos como ya perdimos a los Tewelches a los Yaganes o Alacalufes y como estamos perdiendo a los mapuches.
Ta-riko se abrazó a Te piteo tuano con la roca más grande y me dice: ¡Vente conmigo!, seremos Rapanui y protegeremos nuestra isla y le daremos un futuro a nuestros hijos Te piteo tuano i Tu pope-ete y a nuestra hija Ta-rika tuano i Tu pope-ete. No puedo - le contesté - dañaría tu entorno, tú debes preservar tu raza, debes casarte con un Rapanui y tener muchos hijos. Mientras, yo, seguiré siendo el que Te piteo tuano de siempre.

Mayday Mayday Mayday ..me recibe!

It ain't me, it ain't me, I ain't no fortunate son, no no no..
Vietnam, 1965. Nuestras espaldas húmedas apoyadas en la curva del pequeño túnel, el fusil M16 sobre nuestras rodillas con el pasador abierto esperando la orden de Papi. Papi, el Teniente Osvaldo Fuenzalida, estaba a cargo de la 7ª división ‘Burros de la Selva’, la bautizamos así por razones obvias y mientras me estiraba su mano con la última calada al lucky strike sin filtro de aquella tarde me indica que tendríamos que salir de aquel agujero de ratas.
Habíamos caído ahí producto de una emboscada del Vietcong, arrastrándonos a punta de codo el Sargento Erick Espinoza cae sin querer por el agujero tapado de ramas, al grito imperativo de Papi todos lo seguimos y fuimos cayendo uno a uno, temíamos que estuviese minado pero era una antigua bodega para guardar provisiones de los Norvietnamitas. ¡Atento-Atento-Chelo-Chelo
! ¡Veí por ahí! Charly MiMum Mimum!, Roberto Salgado, nuestro oficial de Radio, el último en caer al hoyo, hacía inútiles esfuerzos por comunicarse con la base más cercana que sólo él conocía ‘Las Grekas Sur’, al sur de Saigón. Aquella base secreta estaba encubierta bajo un prostíbulo y desde aquella época el ‘Síndrome de Vietnam’ dejó a nuestro oficial de radio como cliente frecuente y asiduo visitante de esos centros, todo por el horror de la guerra y por las marcas psicológicas de no haber recibido respuesta del otro lado de su radio.
99% humedad ambiental. La humedad de aquel agujero ya nos estaba asfixiando y Papi ordena que salga uno a comprobar que el enemigo se había retirado, primero miró al cabo Antonio Dalbez, como siempre haciéndose el weón al final del túnel, preparaba un cigarrillo de yerbabuena, menta y matico, Papi le ordena “Pelao Dalbez cuerpo a tierra a observar *Palomas” (*Palomas=enemigo). “No Papi”, le exclamé, el cabo 2º Dalbez es rubio y había perdido su casco de combate además sufría de la vejiga y ante una emergencia con ganas de mear se pararía en cualquier sitio sin importarle el peligro, ya lo había visto en el colegio cuando se meó en la sala. Papi me mira con cara de ‘poco te creo Yuri’ y susurra fuerte y seco “*Otra voz (*Otra voz=Nueva orden), Cabo 1º José Naranjo, cuerpo a tierra a observar palomas”. José Naranjo ya era Cabo 1º pero tenía una amplia experiencia en campos minados de Saigón Sur, había estado en el ataque a la península de Noh-Nang y fue mano derecha de John Rambo (sólo tenía la izquierda) de quien más tarde se harían muchas películas en Hollywood, José Naranjo participó ampliamente en la liberación de prisioneros y destrucción de campamentos.
Como una culebra José Naranjo asoma la cabeza y se escurre con su M16 en la espalda bajo las grandes hojas de la selva vietnamita, arrastrándose hasta unos 15 mts, ya en el delta del rio Mekong, el Cabo 1º Naranjo nos hace una señal sonora simulando un Guacamayo, suerte tuvo que no lo acribillaran a balazos ya que en la selva vietnamita no existe esa ave Caribeña.
¡Perímetro libre Papi!, Naranjo nos confirma que no hay palomas, Papi asoma la cabeza por el ojete de nuestro húmedo escondite y nos da la orden de que lo sigamos, uno a uno vamos arrastrándonos bajo las hojas de *Gunnera Manicata (Grandes hojas de la selva Vietnamita) y el último en salir es el Cabo 2º Dalbez quien se había quedado dormido por su segundo cigarrillo de Yerbabuena, melisa y pasiflora. Al otro extremo el Cabo 1º Naranjo, mimetizado con las hojas y los arboles ni siquiera pestañaba, era un profesional del mimetismo, pero escalofriante fue nuestra sorpresa al percatar que el cabo 1º Naranjo no se movía porque estaba tan bien mimetizado que tenía desde sus piernas, espalda y cuello una pitón de 6mts. Que lo estaba asfixiando, Papi salta sobre él y con su cuchilla de combate la destroza en pedazos, su orden inmediata fue cocinarla a fuego lento con mucha sal y pasaríamos la noche en aquel lugar.
Aquella noche estrellada, ya más tranquila después de esa cobarde emboscada, nos apoyamos en unos troncos a turnos de 2 para hacer guardias, el cabo 2º Dalbez había encontrado en un cajón, al fondo del túnel, cervezas Vietnamitas hechas de Cebada de maíz, muy buenas y refrescantes, junto con cacahuetes salados a granel. Papi nos autorizó a beber y a distraernos un poco pero de forma moderada y sin mucho ruido para no sufrir otra emboscada del Vietcong.
Solté mi cremallera, puse mi casco sobre mi M16(no lo que te estás imaginando), me saqué mi chaquetilla y a torso desnudo me posé sobre un tronco viejo para escribir a mi novia KarinaKo, aprovecharía aquellos momentos para contarle cómo estaba, que la extrañaba muchísimo y que su foto me protegía cada día. Mientras bebía mi cerveza y escribía, el Sargento 2º Juan Zamorano, muy hábil con su cuchilla de comando, coge un tronco y se pone a tallar una figura de mujer, con un agujero en medio pensé ¡Tan desesperado está el sargento que se haría una mujer de madera para liberar sus pasiones! ¡Qué asco! ¡No lo puedo ver!, pero mi sorpresa se esfumó cuando de aquella figura poco a poco fue moldeando un mango largo, corta una lianas de diferentes grosores y finaliza una guitarra mejor que una Tizona de Paco de Lucía. El Sargento 2º Zamorano era muy serio, no hablaba con nadie después de aquel enfrentamiento al norte del rio Mekong, nos pillaron por sorpresa los putos vietnamitas y el Sargento Zamorano con el mando de la subametralladora de la lancha acribilló a los 140 soldados del Vietcong, de ahí su voz se apagó y sólo responde a las preguntas y ordenes de Papi. Lanza en Re m un par de acordes, ajusta el puente del mango y se larga a cantar nuestros temas de Creedence Clearwater Revival “Big wheel keep on turnin'
proud mary keep on burnin'
rollin', rollin', rollin' on the river... cantamos hasta tarde, finalicé mi carta, le dí un par de besos y me fui a sentar al lado de Papi, tenía su mirada perdida en el horizonte húmedo del Mekong, me contó que extrañaba mucho su ciudad y que cuando volviese se quería hacer profesor, tener un hijo, comer y beber hasta que le saliese una ponchera de camionero, a veces los sueños se cumplen.
Continuamos nuestra marcha a las 06:00:00 por ordenes de Papi, levantar el campamento y caminar en grupos de a 2, separados siempre mirando el suelo por posibles minas, Papi delante de la división mirando su mapa para llegar antes del anochecer al puente Thanh-Hoa donde nos encontraríamos con la 14ª división de marines para atacar por sorpresa la aldea al sur de Hanói. Nuestra marcha se ralentizó al traer al Cabo 1º Naranjo con problemas respiratorios, producto de sus pulmones dañados por la Pitón que lo había asfixiado. Después de caminar todo un día, sobre las 18:47:00 nos posamos a un costado del puente Thanh-Hoa a esperar la llegada de la otra división, nos ubicamos en posición de codos y cuerpo a tierra para evitar cualquier avistamiento de los Vietcong. La señal de la 14ª división sería el movimiento de un árbol a un costado del rio. Papi miraba con sus binoculares por todo el delta del rio esperando la señal, nos dieron las 20:00:00, las 21:00.00 y comenzaba a oscurecer, unos ruidos de ramas nos hicieron alarmar nuestra posición y pudimos percatarnos que se trataba de ellos, cruzamos el puente a punta y codo y nos reunimos con el Teniente 1º Pablo Velásquez, un tipo simpático, me llamó la atención porque en su bisep izquierdo tenía amarrada una pañoleta negra con una cara blanca y una estrella negra en el ojo derecho, “debe ser un mimo de la suerte” pensé, cosas del destino 7 años más tarde, en 1972 se formó un grupo musical con esa misma imagen.
Se reunió con Papi y sobre una mesa pusieron los mapas para iniciar el asalto sobre la aldea, la estrategia era juntar las dos divisiones de 16 hombres c/u pero tendríamos que parecer 100. Los planes del Teniente Velásquez eran entrar en Hanói de sorpresa y ocultarnos en la escuela, desde ahí dar nuestra posición por radio y dar las coordenadas para el bombardeo a los puntos más importantes, en cambio Papi tenía otro plan, el confiaba en nuestra capacidad de ataque y lucha cuerpo a cuerpo como infantes de marina y prefería el ataque por sorpresa pero puerta a puerta, creía que refugiarse en el colegio sería una trampa sin salida. Al final el ca-chi-pun hizo lo suyo y perdimos, la orden era entrar al colegio esa misma noche. Debíamos ponernos en posición de asalto y buscar la entrada al colegio que a esas horas ya permanecía cerrado. El Teniente Velásquez con 6 hombres se ubicarían en la entrada principal, una calle llamada Col-Ongh, y nosotros con Papi debíamos forzar la entrada por la pequeña puerta de una calle de tierra llamada Ret-Hamo, una patada del Sargento Zamorano hizo volar la puerta y entramos al patio del colegio, sin disparos si no era necesario, la idea era ocultarnos y dar nuestra posición, redujimos a la portera, una señora vietnamita muy amorosa y la obligamos a abrir la entrada principal, por ahí entró la 14ª división.
Dos hombres debían ir a la azotea del edificio y comenzar a anotar ubicaciones estratégicas del enemigo para el bombardeo, mientras tanto abajo, el Teniente Pablo Velásquez con sus hombres torturaban a un campesino Vietnamita para que les diera información, su nombre era Juhan Tao, pero no había caso que hablara, con corriente en los testículos, series de submarinos con golpes en las costillas y cosquillas, nada, no había caso. “Disculpe mi Teniente”, le grite, creo que si prueba con el pipeño a la vena hablará sin problemas, una inyección de bigoteao vietnamita y el campesino Juhan Tao comenzó a hablar hasta de su abuelita, pero hablaba vietnamita de pueblo, muy difícil de entender, no era mucho lo que podríamos sacarle. Papi nos hizo formar en aquel patio y nos gritó “Sugerencias”, necesito ideas para hacer hablar a este hijo de p…. El sargento Erick Espinoza le comenta que en un bolsito de campaña del Cabo Antonio Dalbez tiene unas yerbas con la que una vez había hecho hablar a un monje Camboyano llamado Jos-he Con tre-ras. “Cabo Dalbez” gritó Papi, no contestó el Cabo, estaba durmiendo por un cigarrillo que se había hecho con Yerbabuena, mate y ruda. Papi pateó sus piernas y se levantó inmediatamente, “necesito que hagas hablar en español al campesino”, el cabo Dalbez, muy nervioso, casi se mea y buscó en el bolsito de campaña, extrajo Yerbabuena, lengua de suegra y ortiga, le confeccionó un pitillo y lo hizo fumar. A los dos minutos hablaba un perfecto español.
Era tanto el efecto que Juhan Tao hablaba solo, no había que apretarlo, dijo que el jefe de esa unidad era July-Min o ‘Comandante Julio’, un General chalado que se creía profesor de castellano, por eso siempre estaba en el colegio, su capacidad ofensiva era de 500 hombres y que había túneles por todo el colegio, que en cualquier momento podríamos ser atacados. Sí, dijo el Cabo 1º Naranjo, estuvo en el ataque a Noh-Nang y era un carnicero gay, él fue quien cortó la mano derecha a John Rambo. Papi nos ordenó ponernos en posición de combate, sin separarnos para no ser emboscados por July-Min, ya teníamos las coordenadas para el bombardeo y se ordenó al Oficial de radio Roberto Salgado transmitirlas inmediatamente al portaviones que estaba fondeado al otro lado del puerto. ¡Atento-Atento-Chelo-Chelo! ¡Veí por ahí! Charly MiMum Mimum! - without trace – (sin rastro). ¡Atento-Atento-Chelo-Chelo! ¡Veí por ahí! Charly MiMum Mimum! Responda! Gggggggggggggg Recibido Portaviones ‘La flor de loto’ indique posición. Robert de Niro en aldea Hanói –posición dentro de colegio Vietnamita- ¿Quién recibe? – Soy la oficial de radio Ruth-puente de mando del Portaviones ¿Ruth? ¿Roberto? ¿Roooooooooberto?- era la wuatona Ruth, gran amor de Roberto Salgado, la última vez que se vieron fue aquella tarde que salieron juntos del colegio como pololos y fue tanta la presión de los amigos para que se casaran que Roberto no lo aguantó, luego su excusa barata fue de que ella era muy gorda…y lo era!.
Anote posición de palomas flor de loto- Roma4Dinamarca2º3”SurW (costado todo a $1000) – Roma4Whisky3º8”SurW (lado carnicería de equino). – Recibido Robert de Niro – ponerse a cubierto – en 2” iniciamos bombardeo. ¿Me vendrás a ver Roberto? – Apenas llegue a Valparaíso, nos juntamos en el pool de Calle Freire. – ¿Sigues igual de hermosa? – Creo que sí, ahora sólo peso 145kgs.- uy! Un bombón! ¡Oficial! Corte el Radio! Fue enérgico el grito de Papi.
Todos a cubierto!, Papi y Velásquez gritan a sus divisiones y debemos esperar que luego del ataque del portaviones Flor de Loto July-Min se dirija al colegio para dar instrucciones a sus hombres. Mi posición estratégica dentro de una sala fue cuerpo a tierra con mi M16 apuntando al centro del patio principal, cosa curiosa, era la misma ubicación que siempre tenía en mi colegio en Chile, Papi y Roberto Salgado tras la puerta de aquella sala, el Sargento 2º Juan Zamorano y el Cabo 1º Naranjo en la sala de dirección, el Teniente 1º Pablo Velázquez con la recluta Patricio Gallardo, era quien le sujetaba el M16; En la escalera de la capilla Maoísta. El sargento 1º Erick Espinoza con el cabo Johnny Moreno dentro del kiosco, el cabo 1º Natalio Ramírez que había llegado con la 14ª división era experto en bombas, ya tenía todo el colegio con dinamita de racimo en escala para volarlo en caso de retirada , el cabo 2º Antonio Dalbez se había quedado dormido en el baño, producto del último cigarrillo de Yerbabuena, valeriana y bosta de vaca, eran los puntos fijos más importantes en caso de iniciar el ataque contra July-Min.
En el centro del patio, un Buda grande de oro, se abre sorpresivamente y comienzan a salir soldados vietnamitas, nuestros corazones laten a 1000 por hora al ver tanto weon chico y patas cortas. Ya la aldea de Hanói había comenzado a ser bombardeada y las ratas del vietcong comenzaban a salir de sus túneles. Papi nos indica con su mano y tres dedos que debemos esperar a que aparezca July-Min, con la mira telescópica de mi fusil puedo ver a todos mis compañeros en sus posiciones esperando la orden de Papi para disparar, nadie se mueve, tensos, puedo apreciar la humedad del ambiente en sus rostros, cuando fijo mi mirilla en la cara del Cabo 1º Naranjo hace un movimiento brusco y seco de su M16 apuntando al Buda, sigo con la mirilla y había aparecido July-Min, ¡claro! El Cabo 1º Naranjo era el único que lo conocía. Vestía un pantalón verde, una camisa verde, un chaleco verde...todo de verde, parecía un loro el weón, su casco parecido a un boy scaut no dejaba ver sus ojos con claridad, en su cintura una pistola semiautomática Walther P99, en su mano izquierda un bolígrafo azul y una libretita pequeña, con espiral, china por supuesto. Al cabo de unos minutos todos los norvietnamitas se forman en escuadrones, puedo ver uno, dos, tres, cuatro, cinco escuadrones y al final un escuadrón pequeño, debe ser el 0, para los indisciplinados. Comienza a dar instrucciones a todos sus hombres: “Chi wua ho no pe tao che mu”, July-Min no hablaba vietnamita, su dialecto era Camboyano y podía entender algo de lo que decía “nos están bombardeando”, además de gay era brujo. “Chi wua tan can sao tan sen tao pa tan la ra jao meo le van tao” (Se acabó el descanso, debemos defender la aldea con nuestra vida) “Ta wea ta fea hi lo que ren ca gal lo” (Las cosas se han complicado) “Su elta el re mo na pa pu, na a pa ta i pu sho ni ka gan do” (No los quiero ver con las manos en los bolsillos en la micro, caminando ni fumando) “Ma mo ha cel kal ule americanos pa de jal de web iar” (Debemos derrotar a los americanos) ¡ta we na tu ma na! (¡A por ellos!).
Antes que rompan filas Papi da la orden de disparar, cuando tenía en la mirilla medio a medio la hermosa dentadura de July-Min comienzan los disparos de la 14ª división y July-Min se pone a cubierto. El Sargento Juan Zamorano salta de lleno al patio sin su M16 y con su cuchilla de comando empieza a cortar cabezas de vietnamitas, el cabo 1º Naranjo le quita el uniforme a un vietcong y se mimetiza entre ellos para eliminarlos desde su bando, a esos momentos Papi ya había saltado al patio y lo mismo hacían el Teniente Velásquez y la yegua Gallardo. El Sargento Erick Espinoza tenía dos vietnamitas sobre él y nada más sacarlos de encima los remata con su M16, mis órdenes eran precisas, no debía moverme de mi sitio y dar de lleno en la cabeza de July-Min, dada mi excelente puntería, donde pongo el ojo, pongo la bala, no perdono. Eran 180 vietcong luchando enyeguecidos contra mis compañeros de división. Papi va por July-Min cruzando el patio principal y este con una rapidez de mono saca su pistola Walther y da en pleno hombro de Papi, cae y dejo mi posición para ir en ayuda de mi Teniente, July-Min venía volando pisando las cabezas de los norvietnamitas (años después hicieron una película con esas tomas) con sus brazos y sus piernas en forma de L saltaba para dar el tiro de gracia a Papi, salto como una paloma y dejo mi M16 entre Papi y July-Min, cuando cae atraviesa su estomago y agonizando me dice : “Meai ca gao a voh te ca cho” (has sido más rápido que yo, creo que te conozco) July-Min deja de respirar y los 10 vietnamitas que quedan vivos se rinden. El teniente Velásquez los quiere fusilar, Papi da la orden que los encierren en la capilla Maoísta hasta que lleguen los refuerzos.
En esos momentos aparece el Cabo 2º Antonio Dalbez, muy molesto porque tanto ruido no había podido dormir, tuvimos 0 bajas, en 1973 finalizó la guerra, volvimos a nuestro país y tenemos una amistad que aún perdura, de tantos momentos tensos, nuestra guerra en Vietnam fue una experiencia que nos unió a todos, aún me pregunto qué habría pasado si no matamos a July-Min, habríamos caído prisioneros y nos habrían fusilado a todos, aun seguimos vivos compañeros, ya tenemos qué recordar cuando nos juntemos a tomar unas cervezas vietnamitas.

I put a spell on you...because you're mine...

¡Otra vez Juanito!

Tercer piso, ¡qué frio que hace en Valparaíso!, miro de reojos hacia los cerros si casi ni se ven de lo cerrada que está la neblina, bajo de 2, 3 y hasta 4 escalones corriendo, sin perder un segundo, debo ser el más rápido y cuando vuelva los subiré otra vez corriendo de a 4, con mi cabeza pendiente de los escalones, de pronto, al pisar la planta baja, en la misma puerta del salón de actos una mano gruesa me coge del cuello estrangulando mi camisa y mi corbata, levantándome 3 centímetros del suelo ...glup! Era Juanito con olor a pipeño, me mira con sus cejas en V y acerca su fuerte voz a mi cara y me dice:
"Al florecer vuestra conciencia y despertar a las ambiciones más puras con ganas de comerse un mundo lleno de oportunidades, encuentran la vida tan larga como imaginando que tendrán kilómetros de oportunidades para rehacer y revivir lo que no aprovechan. Es la más clara muestra de que vuestra conciencia carece de madurez y en la que no entran ni consejos ni palabras que los hagan abrir los ojos y los sentidos a vuestra corta edad. Cuando la edad es tan corta como una pestañada, cuando las mañanas se les van volando sin regresar y los días se escapan de vuestras manos; Recién vuestros sentimientos son capaces de despertar a la razón y utilizar lo que apenas han aprendido.
Adolescencia e inmadurez ante la vida son dos estados que brotan en vuestro cuerpo, cuando viven a concho vuestros mejores momentos en el colegio, se despiertan vuestros deseos más infinitos de ilusiones y porvenires y caen como piedras vuestros castillos ilusos que vuestra joven imaginación virtualiza. Creen que la verdad es vuestra y el que no comulga con sus ideas los apartan como anticuados, comen de sus ganas de verdad y convicción y muchas veces se empotran contra un muro de realidades que los desorientan aun más.
Esta es la esencia de vuestra edad, que a los quince o diecisiete años emanan de vuestra piel los cambios hormonales y psicológicos más importantes y de los que, sin pena ni gloria, dejan pasar inadvertidos para retomarlos ahora, cuando estamos al doble de aquella edad, cuando vemos reflejados en nuestros hijos los mismos errores que no queremos que comentan y cuando intentamos evitar, como el más fiero dictador, que renuncien a sus ideas más descabelladas que no son capaces de dilucidar, de la misma forma que nuestros padres intentaron quitar las nuestras.
Será el mañana entonces, cuando veamos que vuestras caras no han cambiado pero veremos que el que recogió sus frutos de aquella época fue por su constancia y propia convicción en sus ideas y veremos a otros que quizás, aun más tarde, lograrán su estabilidad emocional, espiritual o profesional pero con las mismas ganas de aquella vida, en la que se comieron el mundo sin pensar que aquellas oportunidades y aquellos días tan largos se pasarían tan rápido de los que sólo les quedará tiempo para recordarlos y echarlos de menos.
¿Quedarán vuestras siluetas marcadas en aquellas salas de clases llenas de risas irónicas, llenas de nervios ante una convivencia tan insegura como agradable? ¿Quedarán en algún rincón de la sala vuestras voces y secretos que murmuraron? ¿Por qué no? ¿Si la voz es un sonido que emite ondas que chocan con cada pared en la que el eco no tiene cabida y se disipa con vuestros cuerpos? ¿Estarán aun vuestras ilusiones en la rejilla de los libros? ¿Tendrán aquellos libros de clases vuestros ADN en rojo o en azul con el extracto de vuestros cerebros estrujados? ¿Estarán aun aquellas huellas de cada paseo del profesor sobre la tarima? ¿Cuántas capas de tizas, más abajo, estarán en la pizarra vuestras lecciones de cada día con ahorcados incluidos? ¿En qué esquina del techo habrán quedado los Padres Nuestros de cada lunes? Por eso, ¿vienes a decirme ahora ¡No barras Juanito nuestras salas, no te lleves lo que sin querer dejamos ahí como restos de nuestro pasajero andar, no te lleves los recuerdos que en los '80s germinamos con tanta ilusión, sólo cierra la puerta, cierra la ventana y deja que vivamos ahí, que se queden nuestras almas que vivirán con el mismo encanto con el que las dejamos y sabrán convivir alegres como lo hemos sido siempre!?”...ah?..¡Contesta!

Sin aire le contesto: ¡Sí, pero sólo venía a pedirte tiza!

Estúpido Cupido ..

He encontrado momentos porque los he buscado, pero hay otros con los que sencillamente he tropezado. Para bien o para mal, no sé, están ahí y los haces tuyos, se meten en tus recuerdos y no entiendes por qué nunca se borran.
Una noche de 1985 bailaba con mi amiga Lorena, bailando de una forma sana porque era una amiga y por lo demás muy simpática, aclaro que nunca tuve nada con ella para que no mal interpreten mis palabras. Estábamos un grupo de amigos en el paradero 5 de Nueva Aurora, en estas fiestas-convivencias de aquellos años en lo que lo más tarde que podías llegar a casa era a las 12 de la noche, mientras bailábamos, me comenta que le gusta un compañero mío pero que le daba vergüenza enviarle saludos y me ofrecí, cual Cupido, para unir aquel deseo tímido de mi amiguita. Le dije: En intentar no pierdes nada y para lamentar no haberlo intentado tendrás toda la vida.
Siempre he culpado a la leche materna de ser la causante de mi buena memoria y hábil inteligencia, aunque a veces soy muy ingenuo. Pero creo que los 6 huevos batidos de cada mañana con ajo y pimienta también han jugado un papel importante en mi desarrollo mental, vamos, cualquiera podría decir que soy un mamón o bien un huevón, no importa, sigo tomando leche de la teta y sigo comiendo huevos batidos cada mañana.
Para unir aquel amor necesitaba una receta y para no fallar a la promesa hecha a Lorena necesitaba habilidad. Unir coincidencias, unir tiempo y situaciones no es para nada fácil, porque muchas veces el destino te arrastra a otras circunstancias. Pero mi reto no era ése, mi reto era doblarle la mano al destino y demostrar que yo lo podía llevar a mi gusto y si no cuajaba, era misión del tiempo deshacerlo.
Cogí mi libretita y mi Bic y me dispuse a anotar todo movimiento de mi compañero, no diré su apellido para reservar su privacidad y usaré un nombre ficticio. El era uno de los tontos lesos que se sentaba en las primeras filas de la sala porque como chileno pillo, se beneficiaba de las buenas notas de Fuentes, Gallardo y Cataldo, las mariposas memorionas de aquellos años, y haciéndose el simpático, que lo era, invertía risas y sus ganancias eran los buenos soplos de los mermelás que pillaba al vuelo. Sandro era brigadier de mi escuadrón, como lo he comentado muchas veces, yo de mi escuadrón era uno de los más altos y me formaba a su lado, salvo aquella vez que llegué con botas de charol taco alto, como una gacela, y me cambiaron al escuadrón 5, no me lo recuerden, ¡fue terrible! ¡Abuela, I hate u!
Sandro era simpático, terminaciones faciales normales, dentadura bonita con dientes pequeños, pelo negro y liso estilo 'el puma', una pequeña poncherita de aquellos años estilo Tobi, vamos...un tipo agradable de los que cuando se reía era por una broma y no por molestar a alguien, quizás también lo notaba un poco ingenuo o se hacía el weón, no sé, pero no era mal intensionado y a esa edad esas buenas costumbres uno las valora. Siempre me llamaron la atención sus fosas nasales, pensaba cómo sería si sufriese una epistaxis ya que las tenía como una caverna, podía apreciar hasta lo que pensaba, limpias por lo demás y lo mejor de todo que al pararse frente a ti para la revisión diaria tenía buen aliento.
Aquel lunes nos formamos, cantamos el himno que todos conocemos, "ser hombre o ser mujer es tener voluntad ..etc, etc..", nuestro instructor dijo un par de frases para el bronce como "Nuestra disciplina no se compara con la de otros colegios" o "Hombres son aquellos que se saben comportar", el July nos recordó que no debemos andar en la calle con las manos en los bolsillos, que debíamos ceder el asiento en la micro, y que salir del colegio significaba irse a casa y no a otro sitio con el uniforme, exponiendo la insignia, estos mensajes divinos los tragábamos los lunes y viernes. Ya me disponía a levitar con tanta demagogia (lo hacía siempre que pasaba a hablar el Sr. Valdés) cuando diviso a lo lejos, atrás de una ventana a mi amiga Lorena que me hace señas con una sonrisa cómplice, señalándome mi compañero, me acordé de lo que me había comentado el fin de semana y le respondí con otra sonrisa y guiñe de ojo haciéndome el entendido, ella se escondió, moví bruscamente mi codo derecho contra el codo izquierdo de mi compañero Sandro y me dice 'quédate quieto weón', le digo suavemente inclinando mi cabeza: "pídeme disculpas o no te cuento quién anda detrás tuyo". "Sí, me vas a agarrar pal webeo, ya te conozco", "cuando te pida disculpas me dirás el Gallardo o el Cataldo". "¡No weón es un bombón!" le dije. " vo'h de serio no tení ná, ya po'h dime, quién es", "¡pídeme disculpas!", "bueno, discúlpeme 'yurito' por haberle dicho weón". "¡una mina!" le respondí, "viste que soy pesado weón, obvio que una mina". "No po'h esa es la diferencia, es 'La Mina'", "¿Por qué?" ¿Cómo lo sabes?, "Porque me preguntó por ti", pero le prometí que no te diría su nombre, "¡viste que soy maricón!" me respondió, "El destino te dirá su nombre" le contesté. "¡Saaa weón chamullento!,". Sin darnos cuenta, unos mocasines negros se acercan por atrás, se para el July sigilosamente al lado de Sandro, con su risa perfectamente dibujada y su hermosa dentadura le dice en tono muy bajo: "Usted como brigadier debe dar el ejemplo de no conversar en la formación, si usted no demuestra respeto nadie lo va a respetar". Sandro, colorado como una fresa, y chamullento como él solo, le responde, "es que Yuri se siente mal". El July me mira con cara de pregunta y le respondo: "mentira, me está preguntando por una chica". Ya hablaremos, le responde a Sandro. Mi compañero colorado, ni me miraba, le digo, es de 3º medio, alta, pelo castaño, muy simpática, buenas notas, lo demás, te lo dirá el destino.
A los días siguientes, en uno de los recreos, retrasé mi vuelta a la sala esquivando la vigilancia del Vergara, (Aun no les cuento la verdadera historia de Germán, creo que aun la tengo), me topé con Lorena en las escaleras del edificio y rápidamente le comento que no le he dado su nombre pero ya sabe que una chica anda detrás de él, le dije "cuando le conté se puso colorado" (mentira, era porque lo retó el July)," y quiere saber quién es". "No le digas por favor", me suplica ella, "no te preocupes, ya sabrá quién es".
Las estrellas estaban a mi favor y llevaba mi misión como la había programado. En clases, Sandro, codeándose con los empollones, se ponen de acuerdo para ir a la biblioteca el miércoles, todos teníamos que hacer un trabajo de Filosofía, obviamente, como ya lo había comentado él se mimetizó con el grupito de los cerebritos. Al grupo completo les toco hablar sobre Friedrich Nietzsche y comenzaban a sortearse las obras para que cada uno hablara de un resumen. Ahí estaba mi primera oportunidad de pasar un mensaje sin delatarme y permitir que se crucen las estrellas, seguro que en mi otra vida fui un Cupido, lindo me debo haber visto en pelotas, con un arco y mi gran flecha. ¿Qué sé de Nietzsche? me pregunté rápidamente. Y lo que supiera de él además tendría que estar la obra en nuestra biblioteca, piensa, piensa, rápidamente 'Más allá del bien y del mal', 'el anticristo', no, no era muy ad-hoc al colegio ¡tate! me dije 'Así habló Zaratustra', era la más indicada. Veo que una de las yeguas corta papelitos en trozos para hacer el sorteo, disimuladamente me paro detrás de él y observo cada obra que escribe, en el segundo papel escribe una de las que había pensado, 'Más allá del bien y del mal' y en ninguno por la que me había decidido. ¡Perfecto! ahora sólo debía cambiar el papel por el que había hecho yo. Se sortean los papeles las mariposas con bototos y Sandro, como siempre, estaba hablando en la parte de atrás de la sala, debía cambiar el papel que estaba sobre su banco cuando Fuentes con su carácter implosivo le grita, "Sandro, en tu chaqueta te dejo tu papel", ahí estaba mi solución, sólo necesité agacharme un poco y cambié el papel por el mío.
Mi destino inmediato era volar a la biblioteca y buscar el libro, se lo pido a la chica de 80 años que teníamos de bibliotecaria, muy simpática por lo demás, y le digo ¿es el único que tiene? Sí, me responde, no tenemos mucho espacio para tener libros repetidos. Tras la segunda página pego mi mensaje, con mi letra falsificada de 'chica virgen que busca pololo' y le pongo 'Hola Sandro, creo que el destino se divierte con nosotros, si me quieres conocer me podrás ver pasar mañana cuando salgamos de gimnasia a las 12:30, pasaré con un aro de hulla Hoop".
Mis cálculos debían coincidir, hoy martes, la presentación de Filosofía era el viernes, por lo tanto vería la nota mañana miércoles y Lorena tenía gimnasia los jueves. ¡Perfecto! ¡Cayó como una quinceañera! ya podía disfrutar aquel jueves de la cara desorbitada de Sandro, pegado a la ventana buscando aquella chica de la nota. Como un tasador las iba mirando, y suponiendo, silenciosamente, cuál de todas ellas podía ser si todas venían con un hulla Hoop. Lo iba a tener difícil, como siempre lo he dicho, todas las chicas de mi colegio eran hermosas y suponer cuál de ellas era, mi compañero se estaba volviendo loco, además que pasaban con ropa de gimnasia más loco se ponía. Pero la primera fase de unión de astros estaba cumpliéndose, las vio pasar a todas y se quedó clavado en el último grupito. Obviamente, ella no tenía idea que la estaban tasando y él no sabía a quién buscaba, pero yo debía unir las miradas y la vista telescópica de mi compañero se clavó en el último grupo como diciendo 'podría ser ella', y ella no giró su mirada porque lo ignoraba. Mientras yo miraba a mi compañero con una pierna arriba y mordiéndome una uña me dije 'soy el puto amo'.
Ya tenía tejido mi segundo plan, una a una iba mirando las hojas de un cuaderno de Sandro, sus faltas de ortografía, el pliegue de unión entre cada letra, formas de las mayúsculas, dónde ponía el punto a las íes, inclinación de las letras, etc. duplicar su letra era la otra tarea, algo muy fácil para mi. Pero mientras pensaba en este plan, nace otro aun más arriesgado, ¿me la juego? me pregunté, 'of course' me respondí, si mi papel no corresponde al de un Cupido ordinario que grita 'te mandaron saludos' No, mi trabajo era aun más fino, mi trabajo consistía en regar el amor y que él como una planta, aflorara por sí solo, debía jugar con el amor a primera vista, con el flechazo.
"Déjame tu corbata ploma" le digo por la tarde a Lorena, "¿con quién te toca a la segunda hora?" "con la profe de Inglés" me responde con cara de duda "¿Pero estás tonto?" me dice, "El july me castiga". "Es que mañana tenemos la segunda hora libre y así te vienes al patio de la básica con la excusa de que la has perdido en gimnasia, ahí te diré lo que me ha dicho él." Ella, con su sonrisa cómplice me la entrega, y le digo "escribe en la parte de atrás tu nombre". Pero no te olvides, a las 09:15 sale al patio a buscar tu corbata.
Al otro día, como un tren Inglés, clavado a la hora, meto la corbata en un bolsillo de la capa de Sandro simulando un abrazo de cumpleaños, él me sigue la corriente y me dice ¿y mi regalo?' "ya vendrá" le contesté. Disimulo una llamada de alguien a la puerta y digo con un tono un poco alto sin abrirla del todo "¿Sandro?" Él se gira y le digo, " dice la profe de inglés que vayas un momento a su sala", se puso rojo ¡no sé por qué! y cuando va saliendo le digo: "dice que una chica te tiene que pasar algo". Sale con cara de preocupado y en el pasillo que unía el edificio y el patio principal se topa con Lorena, él le dice ¿Estás con la profe de Inglés? "¿Me tienes que pasar algo?" ¿Yo? le responde ella, "No, vengo a buscar mi corbata", nervioso Sandro hace un gesto para devolverse y mete sus manos a la capa (aquel gesto es propio de un galanteo animal, es algo intrínseco, meterse las manos a los bolsillos y levantar los hombros) Con cara de asombro saca de su bolsillo la corbata de Lorena y ella lo encara riéndose ¿y tú qué haces con mi corbata?, él le responde "pues no tengo ni idea de cómo ha llegado aquí" risas nerviosas, miradas más allá del iris, ambos con cara de péptidos con nueve aminoácidos cada uno comenzaron a generar oxitocinas como un manto donde nadie más cabía. Ya estaba cocido mi plan, ya había jugado mi papel de destino, sin escuchar mi nombre entre aquella pareja, sin mezclar mi persona, vi a través de la ventana las risas de tontos flechados. Él le entregó su corbata y ella le dijo que la profe de inglés no había ido. Ya se conocían, sólo faltaba hornear y listo.
Nos tocaban los ensayos para la fiesta Pitufa, habíamos ideado un baile con la coreografía de Rafaella Carrá, 6 compañeros seríamos 'los chicos' en parejas y la coincidencia me tocó bailar con Sandro. Orlando Barrasa fue Rafaella Carrá porque tenía unas piernas sin pelos, cabe recordar que esta fiesta la hicimos en el salón de los Artesanos, en Colón con Av. Argentina y en uno de los ensayos que tuvimos en salón de actos del colegio Orlando debía tirarse al medio del ballet y todos nos debíamos apartar, en aquel salto, Orlando cayó mal y se dobló la mano, estuvimos a punto de no actuar ya que ninguno quería hacer de Rafaella.
Ya aquella tarde pintaba para situaciones especiales, habíamos terminado el último ensayo, preparamos las vestimentas, las mallas y cintillos de colepato para el ballet, todo listo para el esperado show. Como teníamos un poco de manga ancha con la vigilancia del July, por estar en actividades, pude hablar más tranquilo con mi amiga. Fuera de su sala le comenté que me tocaba de pareja con Sandro y le pregunté qué había sucedido aquella mañana en el pasillo cuando se topó con él. Me preguntó que cómo lo había hecho para meterle su corbata en la capa sin que se diera cuenta y que se había puesto muy nerviosa, pero que notó que él también la miraba mucho. Ahora debía pensar cómo traspasar a ella un mensaje sin que sospechara que era yo el que intervenía. En ese momento, Lorena me dice que la espere un segundo y vuelve con su chaqueta en la mano, ella usaba una chaqueta azul por las mañanas, y siempre acostumbraba a ponérsela sobre el delantal del colegio, y ahí tenía mi oportunidad para colar mi último plan. Como siempre ponía mi firma en los delantales de las chicas, le dije "date la vuelta para poner mi nombre" el Yuri'82, 83, 84 u 85 estaba en muchas espaldas, mientras ella se gira hago un gesto de ordenar el cuello de su chaqueta y con un leve movimiento hacia atrás levanto su blazer y meto un papel de color amarillo, para que lo viese, en el bolsillo pequeñito de la insignia. No fue un trabajo fácil pero estaba acostumbrado. Con un papel de transparencias había copiado cada letra del cuaderno de Sandro y con un cuidadoso proceso llamado P.E.P.A.P.V (Papelitos Especiales Para Amores a Primera Vista) que consistía en confeccionar frases con cada letra copiada y una vez hecha la frase se le daba la inclinación correcta, había escrito, "Hola, soy Sandro, me metí a tu sala y te he dejado este mensaje, espero que no te enojes. Me gustaría que nos juntásemos en la puerta de los Artesanos cuando finalice la fiesta". Antes que ella pudiera verlo me despedí y le dije que no se perdiera nuestro show, como era el que cerraba la fiesta Pitufa podría lograr que se juntaran.
Puesto en el camarín, preparándonos como unas locas listas para el show, Bernardo Aravena con una polainas estilo flash dance, el pollo Vera con un peto que dejaba ver su peludo ombligo, y Sandro con un cintillo rojo que me daba escalofríos darle la mano en el show, yo igualmente disfrazado pero manteniendo mi voz ronca y mi hombría natural no dejaría que la fama me transformase. Como un chispazo generalizado a todos juntos se nos ocurrió meternos papel de diario en el slip que nos pusimos fuera de la malla para pronunciar el paquete, yo no tuve necesidad, es más, los que no encontraban papel me pedían que les convidara del mío, ilusos ellos.
Preparados para el show hacíamos contorsiones, estiramientos, nos mirábamos el culito en el espejo, si hasta olía a rosa el camarín cuando aparece ella, la reina del show, la reina del espectáculo, no me refiero a Lorena la protagonista de esta historia, me refiero a Rafaella Carrá, labios rojos como una puta, ojos delineados como una Geisha, un peto que hasta el mismísimo maricón de Fama se lo habría robado, una falda cortísima que nada más agacharse de le notaba el paquete, unas medias color carne tapaban unas piernas finísimas envidiables por cualquier chica del colegio, pero no tan hermosas como las de mi KarinaKo., y unos tacos que los desplazaba con elegancia y soltura, en resumen, de espaldas se veía 'perfecta' ¡pero feo el weón que espantaba! pero bueno, todo sea por el show y el profesionalismo que llevamos dentro..
Vamos saliendo al escenario, se oyen los gritos y silbidos degenerados mientras yo retraso mi salida, rápidamente meto en el bolso de Sandro mi última nota escrita en una hoja de cuaderno, bien grande para que nada más abrir el bolso lo encontrase, con tanto mariconeo suelto le hice un corazón con un pintalabios y le escribí, muy finamente, "Hola, ¿nos juntamos en la puerta de Los Artesanos cuando termine la fiesta? no me falles.". Salgo corriendo como una gacela, tímidamente Sandro me estira su mano y yo casi vomito, ¡qué asco! todo sea por el show.
"Aaaa aaaa aaaa aaaa caliente caliente eh oh, caliente caliente oh ah, caliente caliente eh oh, caliente caliente oh ah." Comienza la coreografía, muchas risas, nos juntamos todos para esperar el salto de Rafaella, se tira y nos apartamos, mi compañero otra vez no calcula bien y los tacos le hacen una mala jugada, pero el porrazo salió real, nos separamos todos en parejas y hacemos juegos de palmas, nos juntamos al centro y la levantamos, ella era la Reina, todo un éxito, todos aplaudían de pie, muchas risas y salimos del escenario haciendo señas como unas locas.
De vuelta al camarín, entre risas y abrazos de felicitaciones, yo les propuse salir de gira pero se negaron rotundamente, qué felices éramos. Me cambio rápidamente la ropa pues al margen de este celestial plan yo también tenía mis citas con princesas de pelo rizado, y de reojos veo que Sandro abre su bolso y coge la nota, ya su ritmo para cambiarse fue distinto y comenzó a preguntar quién tenía perfume.
Luego de firmar unos cuantos autógrafos, y mientras coqueteaba con los rizos de una princesa, la hacía reír enredando mis dedos entre sus dedos, "¿Tú eres hermosa siempre o sólo cuando yo te miro?" le murmuraba cuando veo en la puerta de calle Colón a Lorena muy nerviosa y más atrás, con su caminar de Pingüino (así le decíamos de sobrenombre), con su bolso al hombro veo llegar a mi compañero, un beso en la cara y el cielo de Valparaíso se despeja, caminan por Av. Colón en dirección al colegio y la gente se cruza como si quisieran salir en este videoclip, se cruza un trolley, unas golondrinas forman un corazón y la perspectiva de las clásicas casas de 1911 se ponen en blanco y negro, ellos se alejan cada vez más, hasta que veo que sus manos se juntan, sus figuras se transforman en dibujos a mano alzada como el video Take on me de A-ha y mi corazón late, mi chica me habla y yo no la escucho. Jugué con el destino y uní dos almas con simples papeles, ¿De eso se trata el destino? ¿De estar ahí en el momento y en el lugar preciso? Mi pecho estaba apretado, de felicidad, de alegría, como cuando encuentras un huevo en el gallinero, como cuando ayudas a cruzar la calle a una abuelita, como cuando juegas al mequieremuchopoquitonada y te sale 'me quiere mucho'.
Sólo hice lo que debía y si ellos continuaron juntos y aun son felices, tengo mi sitio asegurado en el cielo, si no...El destino se habrá encargado de deshacerlo.

PPP - Panadero Pastelero y Poeta

Cantata en Re menor para mi abuelo.
Como está de cumpleaños y él era PPP - Panadero, Pastelero y Poeta le dejo un pequeño poema que acabo de escribir.
Yo no soy poeta, la idea es rimar los sentimientos.
Póngale música maestro.


"Voy a esperar la mañana para amasar su compañía,
porque con sus pies cansados espera una mano amiga para empezar el día.
Su soledad la vuelca en hacernos pan fresco, por eso ..
voy a esperar la mañana para amasar su compañía.

Busco leños, pedazos viejos, vamos, lo que encuentre para quemar agua y harina.
Para llenarnos de alegria al desayunar, para estar satisfechos al almorzar,
voy a esperar la mañana para verlo amasar.
Voy a desayunar y a reirme un rato con él mientras cuece el pan.

Con su mano izquierda, con mucha habilidad, tuerce la pala para acomodar,
mientras mira el fondo del horno con las latas negras llenas de pan.
Ahora su compañía extraño al mirar el horno de barro solo desde el portal,
por eso voy a esperar la mañana para verlo amasar.

Te has ido, lo sé, mientra los leños florecen al amanecer ya tu horno no quema como ayer,
tu pala se ha puesto curva y negra como las latas que tiré.
El pan no tiene el mismo sabor como cuando te acompañé,
ya no hay mañanas para verte amasar ni pan ni empanadas que comer.

Ahora el pan lo debo comprar, ahora que tu recuerdo me hace llorar,
¿No me decías que el pan te hacía inmortal?
Con mis manos mezclo agua, harina y sal, la levadura para levantar,
y una masa pegajosa no puedo hornear, me falta tu compañía abuelo, no sé hacer pan."

Vendo, baratito vendo y regalo.

A veces pienso que es muy cierto ese dicho 'todo tiempo pasado fue mejor', sin duda, no hay quien diga lo contrario si sólo recuerda las cosas bonitas. Quien tenga un par de neuronas de más tendrá la capacidad, y también el valor, de recordar los momentos amargos. De qué nos sirve entonces un dispositivo de memoria si sólo lo utilizamos para guardar las cosas bonitas ¿y cómo aprenderemos de las malas? Por eso, hoy domingo me he puesto a hacer limpieza, he sacado el baúl y creo que es hora de deshacerme de los recuerdos que, si bien hay algunos malos, ya aprendí de ellos.
Lo primero que encuentro es un papel, con un beso de pintalabios, de una chica de 1986 que dice: "Amor, hoy no he podido bajar al plan... estoy con amigdalitis... te he echado de menos toda la tarde... espero mañana estar bien para que nos juntemos...eso sí, me he comido todo el chocolate que me regalaste, voy a engordar y me pondré fea y tú no me querrás más". Ese momento fue crucial, no maduré esa idea, pololeamos un mes y conocí otra chica más guapa aún y los escándalos que me hizo porque terminamos aun los escucho en mi oreja. ¿Por qué no le regalé más chocolates y así se habría puesto gorda de verdad?, ¿Por qué a esa edad pensamos tan lento y no fui más provisorio? Sin querer, la carta la guardé y 4 años después me reencontré con ella, pero parece que el chocolate no le hacía efecto, era un bombón, y me increpa en la cara ¿recuerdas cuando me dejaste por esa otra chica?, mi respuesta fue rapidísima, “¡sí! pero nunca me olvidé de ti..Es más, aún guardo tu carta”. ¡Fue un gran acierto! seguimos juntos un año más. Por eso vendo esta carta, porque ya no tendré otra ocasión ni motivo para encantarla. Pues quien la compre se dará cuenta de que las cosas te pueden servir en cualquier momento.
Vendo también los mechones que le corte a otra chica en 1987, unos rizos, porque ella iluminaba mis pensamientos cuando las noches se hacían eternas, quien los compre comprenderá que el shampoo de camomilla que usaba tenía un extracto de "no me olvides" y un suave aroma a "soy feliz contigo", ahora los vendo porque ya ese aroma ha desaparecido del cabello, así como mi recuerdo y amor por ella.
Vendo un boleto de Bus Verde Mar, su código termina en 7, mi número de la suerte. Este boleto lo guardé en uno de los tantos viajes que hice para ver una chica. ¿Saben cuál es la distancia más lejana entre mi casa y el término municipal de Valparaíso? ¡La casa de esta chica! ¡puta que vivía lejos!, se acababa el recorrido de la micro y luego tenías que caminar 20 minutos más, además, la altura y la falta de oxígeno afectaba la memoria a los perros de ese lugar, los pulguientos me veían cada día y cada día me salían persiguiendo. Era hermosa, pero al mirar este boleto aprendí que es verdad que las cosas buenas cuesta alcanzarlas, y para saber si tu amor estará a tu lado no debes hacer tantos sacrificios, el destino se encargará de que viva más cerca. Quien se lleve este boleto terminado en 7, entenderá que las cosas cuestan y por muy lejos que estén, a veces están más cerca de lo que parecen.
Vendo un cassette de John Waite, lo guardaba porque la segunda canción 'Missing you' la bailé en una fiesta con una chica que a través de las luces se veía hermosa, su pelo rizado como el de Joey Tempest delataban una personalidad imposible de evitar, sus ojos color esmeralda producto del efecto ultravioleta de la Disco me llamaban del otro lado de la pista y su altura, igual a la mía, no pasaba desapercibida. La letra lo dice "I ain't missing you...! Y si no la sacaba a bailar la perdería, su respuesta fue inmediata y bailamos el blues al ritmo mío, sin girar, y eso a ella la tenía nerviosa. "Every time I think of you, I always catch my breath...”mientras le cantaba al oído... ¡sí! me respondió, estudio en el María Auxiliadora, el ruido no la hacía entender bien o en ese colegio el inglés no era de buen nivel," Ain't missing you...Oh no... No matter what my friends might say... I ain't missing you", pero yo no entendía por qué mis amigos, que yo los nombraba en la canción con tanto cariño, se reían de mí. Se acaba el tema, se encienden las luces porque el blues cerraba la fiesta y ¡Oh my God! era feísima, si a esa edad no bebía no me podía haber equivocado tanto, en 2 segundos me quitaron las medallas de tantas batallas cuerpo a cuerpo que me había ganado con tanto esfuerzo e inteligencia. No podía escapar porque se quedó parada ahí, al lado mío, estirándome la mano para salir juntos...¡¡no Dios mío!! A esa hora no tenía excusas, mañas, subterfugios, argucia, pretextos, coartadas, triquiñuelas, y lo peor de todo...escapatoria. Mientras mis amigos al otro lado de la pista podían sentir mi derrota emocional, mi ego desinflado y mis encantos al mejor postor y nada los hacía apiadarse de mí, se reían a lo lejos, sarcásticos y , como nunca, eran fieles a la regla "Si encuentras pareja no te acercas" y ninguno me tiraba un motivo para volar de ahí, para no salir de la mano con ella ...sino que sus caras desfiguradas aguantando la risa eran un claro grito: " Ta’ rica!". Quien se lleve este cassette, además de llevarse consigo mi mayor derrota liguera, debe entender que en las noches todos los gatos sí son negros, después de todo tampoco es una gran derrota, si lo miramos de otro ángulo quiere decir que tengo buen lejos, que soy guapo hasta de noche y que le gusto hasta las feas ..No es tan malo. Bueno, quien me compre este cassette, ojalá que no le toque bailar con la fea.
Vendo unas botas de charol, taco alto, hasta la rodilla, punta cuadrada, eran de mi abuela, y las vendo porque es un trauma que aun no he podido superar y necesito deshacerme de ellas. Es más, no las vendo, las regalo! Les cuento, "Abril lluvias mil", dice el puto refrán en el puerto (escribo con rabia). 1982, 14 años, primero medio, lluvia torrencial en Valparaíso en casa de mis abuelos, 13:00 hrs, preparándome para bajar al colegio mi madre dice: 'ponte las botas de agua', (siempre odié las botas de agua y me obligaban a usarlas), como a esa edad la resignación ante los padres se levantaba y se acostaba contigo, accedí. ¡Sorpresa! ¡Qué alivio!, se las había puesto mi hermana, eran unisex, y sale la frase de mi Nona que jamás he podido olvidar (incluso cuando murió tomada de mi mano le dije: Adiós Nona y gracias por haberme hecho pasar el momento más vergonzoso de mi vida y estoy seguro que su muerte fue de tanto reírse de mi). ¡Yo tengo unas botas!, dijo con su ternura de abuela, y cuando abre el armario veo semidobladas una par de botas de charol, taco alto, cierre hasta la rodilla, punta cuadrada, cual Xuxa, (hablo de unos tacos de 10cms ehh!, no es broma). Sí! dice mi madre, te deben quedar bien y no parecen de mujer, pruébatelas!, ¡Mamá! ¿Cómo no van a parecer de mujer si brillan?, son de charol!, todavía no terminaba de ponérmelas y mi madre tiránicamente me ordena, ¡vete ya! que es tarde, me levanto del sofá y mi altura era inigualable, en un momento me gustó la idea, veía todo en una perspectiva diferente, ahora entendía a Gene Simmons, mi estatura a esa edad era de 1,70 pues ahora medía 1,82. Bajé el cerro igual que la loca de la cartera del Circo Timoteo, dada mi poca experiencia al taco alto, si hasta sentía el culito más respingón de lo normal, pero creo que era psicológico. Cuando me subí a la micro, lo primero que hago es darme un cabezazo en los fierros pasamanos, ¡claro! era más alto. Continúan mis primeras horas de vergüenza cuando nos toca formarnos. Venía contento porque en los días de lluvia el July acostumbraba a enviarnos directo a la sala, pero ese día el infeliz nos mandó a formarnos en el salón de actos. Sigue la vergüenza, me pongo al lado de mi compañero de escuadrón de cada día, Marco Muñoz, y el brigadier Sandro Canessa me mira y me dice: ¿y voh? ¿Pegaste un estirón?, 'con esas botas no te puedes quedar aquí', si sin botas era el más alto de mi escuadrón, imagínense cuánto medía. 'Te tienes que ir al escuadrón 5' me dice en tono sarcástico, y grita: ¡Johnny! (Por Juan Moreno, el brigadier del escuadrón 5) te mando a uno que pegó un estirón'. Incluso me tuve que formar al lado de él porque aún así era el más alto. Resumiendo, ese día no salí a ningún recreo, y fui el último en irme, como llovía tanto no nos formamos al salir y corrí...corrí...corrí como una yegua de taco alto. Quien me entienda y quien las quiera, jamás, jamás, jamás les hagan ni puto caso a sus padres! Doy fe!
Vendo 4 tapas de botellas de Pisco, las guardé porque simbolizan que no siempre lo que viene dentro de un envase es lo que pensamos que es. 4 tapas de botellas de Pisco que me las tomé un sábado con el Payo, Erick y Roberto fuera de mi casa, luego las llené con agua y las dejé donde mismo estaban, sin saber, el lunes mi madre las envió a mi hermano que estudiaba en la Universidad de Iquique, como las vio con el sello malo les puso corchos y las selló. Guardé sus tapas y con ella los retos por hacer cagadas. Quien se las lleve, entenderá que el copete es bueno cuando lo disfrutas con amigos y que las encomiendas con botellas de agua es plata perdida.
¿A ver qué más tengo por aquí?, unos poemas que escribí y no tienen dueña, unos pétalos de rosa blanca que dicen 'Tú y yo', ¡Mi disfraz de Topo Gigio! este trauma lo superé cuando me dí cuenta que a esa fiesta del colegio iban otros más ridículos que yo. El mío eran unas orejas de esponja que llegaban al suelo, con unos zapatos gigantes y unas manos de esponja también pero pintadas de blanco, caminaba y me caía donde me las pisaba, pero más ridículos eran dos compañeros que decidieron disfrazarse juntos de burro, y uno iba atrás doblado, por donde pasaba le daban patás al burro, qué pena, la idea era buena, pero nuestra madurez festivalera para respetar a los demás no ha llegado nunca y no llegará jamás tampoco. Quien tenga un hijo y quiera traumarlo ¡se lo regalo!
Vendo el primer diskette de mi carrera, que me regaló mi abuelo con tanto cariño en el 93 porque en 1,44mb ahora no cabe ni una foto. Vendo las argollas que le compré a una polola y que, gracias a Dios, nunca las utilicé. Vendo la linterna que usaba en mi mano izquierda cuando saltaba y bailaba a Devo, porque ya encontré mi personalidad. Vendo mi libro de Neruda, que de tantos poemas que leí entendí que no enamoras a nadie, ya que ellas se enamoran de ti por lo que eres. Vendo mis libros de Marx y de Mao en los que nunca encontré la igualdad. Vendo los granos de arena que quedaron en mis bolsillos cuando hablábamos tantas tardes sentados en la playa, porque si esos granos hablaran... Vendo los veranos que pasé pensando en estar contigo pero tú los querías para ti sola. Regalo mi IPod viejo y roñoso de 2Gb porque ya no caben en él todas las canciones que necesito para acordarme de ti. Vendo mi lápiz Bic, con el que escribí tantos sueños de amor y futuros sin final, porque ni yo los cumplí y tú pasaste de mí. Vendo este pañuelo lleno de lágrimas porque huele a tristeza de cuando te dejé, además tiene un moco. Vendo mis ganas de estar contigo porque ya no te elegí o tú no me elegiste a mí, no sé, la cosa es que ya ni te recuerdo. Vendo todos los besos que me diste porque mi baúl está muy lleno y necesito espacio. Vendo el calendario donde marqué el día que te conocí porque desde hace tiempo es un día más. Vendo el tronco del árbol donde, acostados mirando el cielo, tallé tu nombre desafiando la eternidad del destino y ahora lo mean los perros. Vendo las 10 uñas largas que te cortabas y me encantaban pero las enterraste en la espalda de otro. Vendo todas las tardes, las horas y los minutos que pasé a tu lado porque fue tiempo perdido. Vendo mis trancas, mis penas, mis desilusiones, mis desengaños, después de todo, vendo y regalo todo, ya lo he superado...en parte.